Las griferías se convierten en piezas estrella. Mandan los diseños vanguardistas, de líneas depuradas, con unas completas prestaciones. Los rociadores, elígelos grandes.

Bañeras y lavabos adquieren formas rotundas, casi escultóricas. Entre estos últimos se imponen los modelos que integran cajones y armarios formando un conjunto.

Coloca la cisterna empotrada. Puedes ocultar el mecanismo de descarga de agua –Geberit o Grohe son dos de las marcas que los fabrican– en un murete que sirva también como repisa.

Recurre a la mezcla. Combina diferentes revestimientos para crear juegos visuales y dar relieve a determinadas zonas.

Una tendencia que cobra fuerza: integra el baño en el dormitorio, dejando ambos espacios abiertos. Sólo el inodoro se independiza.

El cuarto de baño como santuario del bienestar absoluto. Saunas, bañeras y cabinas de hidromasaje, paneles de rayos UVA, baños turcos, duchas en cascada… Transforma el espacio en todo un centro de cuidado personal.